Hablarle a José Luis
Cotización a El Güero
Confirmar con Daniela
Hoy
Empiezas el día sabiendo quién te espera y qué pendientes vencieron. Palomeas y sigues.
El CRM de WhatsApp para negocios que venden por chat. Sigues contestando desde tu celular; Tally junta las conversaciones, te dice quién te necesita y no deja que nadie se quede esperando.
Tally es sólo por invitación. Te contestamos por WhatsApp.
Avisos de ejemplo
En la tiendita de la esquina había una libreta. Ahí la señora llevaba la cuenta de cada quien con rayitas.
Junto al nombre de los que no conocía bien dibujaba una marquita para reconocerlos: una luna, un río, una nube. Nunca se le olvidaba nadie y nunca trató a nadie como número.
Tally es esa libreta para el WhatsApp de tu negocio. Las rayitas llevan la cuenta de los días, los pendientes y los recordatorios. El punto dorado marca cuando una persona tiene que decidir.
Tú pones el trato.
Tally lleva la cuenta.
Nombres de ejemplo
Todos los chats de tus números en un solo lugar, con lo que importa a la vista: quién espera, cuánto tiempo te queda y quién lo está atendiendo.
Los chats que piden a una persona se separan solos. El contador sube cuando alguien espera y baja cuando contestas.
Ves cuánto te queda para contestar libre. Pasadas 24 horas Meta sólo deja mandar plantillas aprobadas, y Tally te lo dice antes, no cuando ya falló.
Si tienes más de un número, escoges desde cuál sale tu respuesta sin salirte del chat.
Cuando le pasas un chat a alguien del equipo queda escrito en el hilo. Nadie tiene que preguntar quién lo trae.
Mañana paso a las 5, ¿sí están?
¿Siguen teniendo el paquete de la semana pasada?
Ahorita le mando la ubicación.
¿Me confirma el precio con factura?
Gracias, así quedó perfecto.
Pantalla con datos de ejemplo
Con la coexistencia del WhatsApp oficial, sigues contestando desde tu celular con WhatsApp Business y los mismos chats caen en Tally. No cambias de número ni le pides nada a tus clientes.
Chat de ejemplo
Cada día sin respuesta suma una rayita. Nadie se descarta solo.
Desde el primer día sin respuesta, Tally te lo pone enfrente.
Al tercer día sigue arriba en tu lista; no se hunde entre los chats nuevos.
Al sexto, otra rayita y otro recordatorio para ti.
Al día 13 la cuenta ya se nota desde lejos.
Día 30: decides tú. Ningún cliente se cierra por vencimiento; una persona decide qué sigue.
Karla contestó. La cuenta vuelve a empezar.
Así el embudo cuenta qué pasó y qué sigue con cada cliente, no sólo en qué columna va. El botón no se prende hasta que están las dos.
Ahorita le mando la ubicación.
¿Me confirma el precio con factura?
¿Se puede pagar en dos partes?
Embudo de ejemplo
La prendes tú, embudo por embudo, cuando tú quieras: con tu propia llave de OpenAI y reglas que se prueban antes de soltarse. Y si contestas tú, la IA se hace a un lado.
Tú contestas todo. La IA no manda nada.
¡Hola, Guadalupe! Sí hay lugar el sábado. ¿Te lo aparto a nombre tuyo?
Chat de ejemplo
Empiezas el día sabiendo quién te espera y qué pendientes vencieron. Palomeas y sigues.
Las escribes con el celular en vivo al lado: ves exactamente lo que le va a llegar a tu cliente.
Los contactos de tus anuncios con formulario llegan solos al embudo. Si ya platicaba contigo, se junta con su chat.
Un interruptor detiene todo lo automático. Cuando lo sueltas, todo sigue donde se quedó.
Tally es sólo por invitación. Nos escribes, platicamos de tu negocio y conectamos tu WhatsApp. Desde ese día, Tally lleva la cuenta.